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Equivalencias cotidianas Posts

Extrarradio

Arrastrados fuera de lo cotidiano, por un tobogán de barro, dirección al centro de la Tierra. Boca abajo, los brazos por delante, el abdomen moldeando la masa blanda de tierra a su paso. Velocidad en aumento, acorde a los latidos. Expectación, que no miedo. Llegan y… en el centro de la Tierra: una alcachofa al horno. Primero se la comen sin más. ¿Eso era todo? No, a continuación beben agua. En el paladar, el misterio que reside en las afueras de lo cotidiano.

On time

Aterrizan caricias sin retraso en los aerocuerpos de todo el mundo. Llegada la hora del repliegue se anuncian en paneles luminosos o se regalan en las esquinas de las camas (por algo las guardaba el ángel).

De chocolote y plástico amarillo

Si piensas, no existes, Texto. Porque bien pensado, ¿para qué construirte? ¿para qué dar a luz a un entramado de palabras que nacen sin ninguna intención clara, más allá de ser? No te pienso, sólo te pido que seas: primero potencialidad, luego constructo desde el que observarse y, finalmente, ¿quién sabe? La misma naturaleza, en definitiva, de un huevo con premio.

El mundo

Desaparece el mundo los domingos, pero nadie lo nota. Porque todos han olvidado que existe. Todos a excepción de un niño empeñado en aprender la diferencia entre país y continente. Le daremos una pista: todos los equipos del mundial eran países. Siguiente pregunta: ¿Osasuna es un país?

Reencarnarse en cuento

Fábulas itinerantes. Eso es lo que somos. Introducción, nudo y desenlace con patas y, a menudo, moraleja. Luego viene lo de desarrollar el personaje, darle forma a la historia, estar a la altura en los puntos de inflexión de la narración… Eso es en lo que estamos. ¿Y después del colorín colorado? Érase una vez y otra y otra más, hasta que no duela contarlo y el cuento al que seguimos queriendo se haya hecho de nuevo realidad presente, como antónimo de ausente.

Camarero

– ¡Camarero! Una de crema suavizante.

– ¿Cómo?

– Sí, eso que hace que todo sea más suave, te resbale o huela bien.

– ¡Ah! Será la crema de guisantes.

Su medicación

Muchos prospectos advierten: si olvida una toma, no tome dos comprimidos para sustituir la toma olvidada. ¿Y el que se olvida de escribir durante siete días, y se nota de pronto los síntomas y le da un arrebato? ¿Puede ése tomarse 7 textos comprimidos? Por si acaso empezaré con uno de momento, tirita para los días de silencio.

Leche hervida

Una fina capa de nata separaba al aire de la leche hervida. La quitabas con cuidado, para no romperla y ella accedía a retirarse replegada sobre sí misma, dando acceso a todo lo que hasta entonces cubría. La tentación invita a retirar la fina capa de nata que cubre todo lo que no nos es desvelado, romperla y notar esa misma textura, tan dispuesta a la rendición sin heridas.

¿Desaborío?

Te vamos a dar un jarabe, te decían. Y tú preguntabas: pero ¿sabrá muy mal? -No, será de fresa, aseguraban. Y te quedabas más tranquilo, como si todo en la vida pudiera hacerse menos amargo. No es extraño que, ya mayores, a veces se nos escape: «Si me va a doler, que sea de naranja, por favor».

Esto tenía que tener banda sonora

Interioridades

El aire en la lengua es frío. El corazón me late en la nariz. Desde fuera, estoy sentada sobre mis pies, forzando como todos las rodillas, un codo colgando fuera de la mesa. Dentro, alguien rebusca en un armario desordenado, en una estantería de rebajas, una prenda de Verdad. Porque oigo el mar de fondo, pero no es el mar.