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Escribiré todos los días (o los que sean)

Esta semana cumplo años y hoy se me ha caído un diente que ya vuelve a estar en su sitio. Es sólo un síntoma de lo que hemos vivido estos días de susto y recuperación en los que una llamada te dice que “ha sucedido algo grave pero ya ha pasado”, “ya ha pasado”, te repites. Y, sin embargo, el incidente te recuerda que algún día no pasará y tendrás que vivir con ese dolor que ahora se ha quedado en nada, para siempre. Eso o lo mismo con los sujetos cambiados, dolor al fin y al cabo. Y tienes que hacer un esfuerzo por mostrarte ante el sol y alegrarte de que no haya llegado el momento, un esfuerzo por recordar que estás del lado de los que hoy tienen algo que celebrar. Y mientras empujas piensas que todos deberíamos tener una agenda que empezara en enero, otra en septiembre y otra el día de nuestro cumpleaños, con un gran apartado para propósitos y celebraciones y otro, menor, para escribir sobre el dolor y que duela menos. 

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