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Narcolepsia

I

Volvieron los días de quedarnos dormidos
ipso facto
en cualquier posición, lugar o momento,
como si la desconexión no pudiera esperar más
y la noche se abalanzara sobre nosotros
con la inercia del sueño de todos los hombres.

 

II

Congelados, muy quietos,
el alma en otra parte,
creando nuevos mundos,
conquistándolos tal vez,
sintiéndose perdida,
lo más probable.

 

III

En ese instante
otro decide retratarnos
y devolvernos, al despertar,
lo nunca visto:
dónde estábamos
mientras no estuvimos.

 

IV

La imagen de un cuerpo desgarbado, vacío,
como una marioneta sin mano dentro,
cómico por lo imprevisto del asunto,
tan distinta a la de un niño durmiente.

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