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Si el mundo fuera de poetas

Si el mundo fuera de poetas

[Hoy escribe Silvia, firma invitada con la que el blog se quedaría a vivir]

Imagina un hombre, con un despacho impersonal en un edificio neutro. Su trabajo es decidir materiales para embaldosar el paseo de Gran Vía. Podría elegir cualquiera. Debería elegir uno no muy caro, poroso, que no resbale y sobre todo neutro e impersonal.

Es primavera, llueve y es lunes. Camino hacia el trabajo por Gran vía. Sin decidirlo, mi mente se relaja y mis ojos se fijan en el suelo. Sorprendentemente camino sobre un espejo donde se reflejan los árboles que comienzan a florecer. La percepción de la ciudad, del lunes y de la vida misma cambia si uno camina sobre un cielo de árboles en flor.

Un  poeta, con un despacho impersonal  en un edifico neutro, toma un pedacito de cielo y embaldosa Gran Vía para quien quiera mirar.

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